Se esta dando muchas vueltas al accidente de Angrois, pero solo sirve para llegar a conclusiones erróneas. Un asesor de Fomento acaba de comentar que lamenta el que se llegara a divulgar información sensible a los medios de comunicación, según este asesor esto daño y sigue dañando la imagen de la marca España por todo el mundo.

Las imágenes filtradas son las que muestran el descarrilamiento y el interior de la cabina del maquinista antes de este suceso, las primeras fueron grabadas por una de la cámaras de seguridad de ADIF y las otras por una de las cámara de video del tren. Si bien es verdad que estas imágenes no deberían haber sido divulgadas ni distribuidas, el daño en si no reside en estas imágenes sino en el descarrilamiento y sobre todo en el porque.

Hay que recordar que dicho suceso fue una consecuencia de varias omisiones tanto de parte del maquinista como de parte de ADIF y RENFE. Estas últimas entidades permitieron la circulación de un tren de alta velocidad sin los sistemas de seguridad pertinentes (ERTMS y señales) e instalados en todas las demás líneas de alta velocidad españolas y europeas.

La imagen de la marca España y del ferrocarril español fueron dañadas debido a un accidente que podría haberse evitado y que causó la muerte a 79 personas. En mi opinión aquí es donde radica el verdadero daño causado a la marca España y mientras no se tomen medidas quedará dañada su reputación.

También es importante aclarar no es que en España no se sepan construir redes de ferrocarril o trenes de gran calidad, sino todo lo contrario, existen por todo el mundo proyectos de construcción ferroviaria que están liderados por empresas españolas. Esto significa que la marca España es apreciada, solo falta que se deje de adoptar la técnica de la avestruz para no tener que dar cuentas a  nadie por errores cometidos.