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Cambio de vía de una línea de tranvía

Cada año suceden numerosos accidentes ferroviarios que por norma general no son de extrema gravedad. Las consecuencias incluyen por desgracia algunos heridos y material ferroviario destrozado.

¿Cuales son las razones?

El error humano suele ser por desgracia en la mayor parte de los casos la causa del accidente. Por ejemplo,  exceso de velocidad, falta de mantenimiento,  ignorar una señal de peligro o guiar el convoy a una vía errónea.

En el caso del metro de Moscú fue un error humano dado por un error en el mantenimiento de las vías. Se aseguró, según la investigación,  una aguja con un cable del calibre equivocado. Si el sistema de cambio de vía esta defectuoso es la garantía para una desgracia. Este es uno de los talones de Aquiles del transporte ferroviario.

En el momento en el que un tren pasa por un tramo de vía que incluye un sistema de cambio de vías es vulnerable. Si el mantenimiento no se hace adecuadamente podría acabar en la vía equivocada e impactar contra otro tren o si la aguja no está en sitio adecuado el tren descarrilaria como en el caso del metro de Moscú. Y al estar el tren en un túnel el accidente causó aun más muertes y heridos al empotrarse los vagones.

Todos los medios de transporte tienen sus puntos débiles. Por ejemplo, los aviones son más vulnerables al despegar y aterrizar. Pero el mantenimiento y la formación del personal con el que viajamos evita la gran mayoría de los accidentes.

Tanto conductores como técnicos y mecánicos están conscientes de que su buen trabajo evita permite que los usuarios disfruten de un viaje agradable sin percances. Lo que hace que el transporte público sigue siendo altamente seguro.