El accidente del metro de Valencia, el de Spanair en Barajas y el Alvia en Angrois, tres casos tres juicios y una misma sentencia en la que se culpa unicamente a los maquinistas y pilotos de los siniestros obviando la responsabilidad lógica de terceros. A la tercera va la vencida, quedq demostrado que la justicia en estos casos no existe.

Es una pena que esta situación se repita y que las personas que hayan sufrido la pérdida de un ser querido o que hayan salido lisiados no obtengan verdadera justicia. Por esto se entiende que en dichas circunstancias las instituciones o empresas responsables de la seguridad acepten su parte de culpabilidad.

Por otra parte no es lógico que cuando una investigación apunte hacia altos cargos se mire para otro lado, mientras que si de trata de cualquier otra clase ciudadano se le impute y condene.

En el caso del descarrilamiento del Alvia en la curva de Angrois no cabe duda de que el exceso de velocidad fue causa del desgraciado siniestro y que el maquinista es responsable de este error. Pero cabe preguntarse: ¿se podría haber evitado?

Si el sistema de seguridad ERTMS estuviese habilitado el tren se habría detenido y así se hubiese evitado el accidente. Este sistema está siendo usado en líneas de ferrocarriles de Europa, es un estándar que protege a los viajeros de un error humano, entre otras cosas.

Otra línea de razonamiento es que si en vista de que no estaba habilitado el sistema principal de seguridad de una línea de Alta Velocidad cabe plantearse otras preguntas: ¿porqué se autorizó a los trenes de Alta Velocidad a circular por dicho tramo? ¿porqué no se espero a tener una línea completamente segura? Me temo que estas preguntas quedqrqn sin respuesta durante demasiado tiempo y eso no es justicia.