hendaya
Estación de fronteriza de Hendaya (Francia) donde acaban las amniobras de los trenes españoles y portugueses.

Una de mis grandes ilusiones de este año era revivir, junto con mi mujer, el trayecto que de más joven hacía con mis padres para venir a España.Guardo un recuerdo especialmente entrañable de esos momentos en familia, acompañados por el traqueteo del tren. Obviamente se trata de un ataque de nostalgia… qué se le va a hacer. Pero por desgracia tendremos que quedarnos con las ganas.

Nos encontramos en un callejón sin salida, me explico, podríamos llegar hasta la estación de Hendaya, frontera francesa, pero nuestro camino acabaría repentinamente ahí. No hay ningún tren esperando al cansado pasajero español ese mismo día. La única solución posible sería trasnochar en la villa fronteriza. Dos opciones: para los más aventureros, en uno de los bancos de la estación y para los más tradicionales en un hotel o pensión cercana a la misma.

El primer tren que sale de Hendaya hacia la capital francesa, lo hace a las 5h10 y es un tren de alta velocidad. Esta opción no nos permitiría disfrutar tanto de la cama, pero,si hay prisa, es lo que hay. Luego a lo largo del día hay numerosos trenes que salen de esta estación, eso si,el último sale a las 19h30.

A lo largo de los años los horarios franceses han cambiando para adaptarse a las necesidades de los viajeros. Más trenes de alta velocidad para la rapidez y un tren de noche para la comodidad. El que no ha cambiado es el horario del ARCO, antiguamente Diurno, lo que significa que no se adapta a las necesidades del viajero. Llega a la frontera después de casi 12 horas de viaje (si se sale de Vigo) a las 20h50. Y ¿recordais cuando sale  el último tren francés hacia París? Si, a las 19h30.¿Entendeis ahora por qué estoy en un callejón sin salida?

Hoy en día la gran mayoría de las personas prefiere la rapidez del avión. Por lo tanto si la demanda baja, el número de trenes también. Esto lleva a todos los entusiastas del tren a tener menos opciones y tener que recurrrir, irremediablemente a otros  medios de transporte.

No dudo de que hay más razones lógicas, pero deja mucho en lo que  pensar. Una red de ferrocarril, de ancho ibérico impide una buena conexión con el resto de Europa y es un problema en sí. Pero si además los horarios no coinciden de un lado y otro de la frontera, entonces existe un abismo que nos desconecta aun más de otros países en los que circula libremente el tren. Por ejemplo entre: Francia-Inglaterra, Alemania-Francia, Italia-Francia, etc….¡Qué pena esta situación!