El 1 de octubre era la fecha para el principio de los recortes en los servicios de FEVE en Galicia. Pero dicha actuación se ha pospuesto por lo menos hasta después de las elecciones autonómicas.

Hace poco más de un mes se anunciaba la privatización de RENFE y la desaparición de FEVE durante 2013. A este anuncio se añadió la decisión de recortar los servicios prestados por FEVE en Galicia. Se pretendía suprimir 19 servicios de cercanías y 4 regionales. Pero desde este anuncio no han dejado de llover críticas de parte de trabajadores de la empresa, usuarios que sólo tienen el tren cómo medio de desplazarse y de alcaldes y otros políticos que defienden los intereses de los habitantes de las zonas afectadas. La razón del aplazamiento es que la dirección de FEVE prefiere haber un examen más exhaustivo de la situación para que los servicios se adapten a las, verdaderas, necesidades. Las razones Hacer meses que las cuentas de FEVE están al rojo vivo, lo que lleva a la empresa a hacer recortes. Y desde entonces no se ha dejado de buscar un sistema sostenible que permita generar beneficios. Algo que, por norma general, no suele beneficiar al usuario. Otra razón razón poderosa para el asolamiento don las próximas y anticipadas elecciones. Nadie quiere hacerse cargo de este asunto y menos el gobierno saliente. Resulta ser un problema muy espinoso que puede costar votos. Este tema, probablemente, se convertirá seguramente en una promesa electoral, en la que los políticos aseguraran salvar los servicios puestos en tela de juicio. Cruda realidad Obviamente las cifras son las que mandan, si los servicios no son rentables, podrían ser suprimidos. La crisis no deja lugar a muchas dudas, no hay dinero para tapar más agujeros y menos si este no deja de crecer. Por lo tanto habrá que adaptarse a los nuevos servicios con resignación, esperando aún así que resulten menos drásticos que los propuestos en un principio.