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El transporte ferroviario español está ahora en uno de sus mejores momentos, el material rodante se esta renovando o actualizando con regularidad.

Cuántos años hace que nos subimos al mismo tren, metro o tranvía… La calidad del montaje de los vehículos permite a las empresas alargar su vida útil. Existen en algunas empresas de transporte, vehículos que llevan décadas de servicio, gracias a un buen mantenimiento y a unos cuantos cambios de imagen, no parece que estemos viajando en el tiempo al subir al vehículo. Las apariencias engañan al ojo, pero no evitan que aparezcan problemas importantes que acaban perjudicando tanto a las empresas como a los usuarios.

Las razones del uso prolongado de los vehículos en el transporte público son lógicas. El precio de adquisición de un autobús, un tranvía o un metro es mucho más elevado que el de un coche. Esto significa que es una inversión importante que hay que amortizar y por lo tanto cuanto más tiempo esté en servicio, mejor.

Problemas

El problema, en algunas ocasiones, es que ciertas empresas de transporte se olvidan de que la rentabilidad no debe de estar reñida con la seguridad y el confort de los pasajeros. Esta situación puede llevar a que se multipliquen los accidentes, lo que pone en peligro la seguridad de todos los usuarios que viajan en transporte público, incluyendo al conductor y los demás operarios.

En nuestro país y en gran parte de Europa, los problemas mecánicos no son la causa de muchos accidentes. Contamos con una flota de trenes, metros y tranvías de última generación que siguen un programa de mantenimiento riguroso. Y aunque los vehículos sean antiguos se pueden actualizar, se cambia bojes, motores, piezas electrónicas y se renueva el diseño externo e interno, entre otras cosas.

Talleres de reparación y mantenimiento de Vigo.

En París los metros que circulan en numerosas líneas lo hacen desde 1967 en el caso del  MF67 y 1978 en el caso del MF77. Ambos fueron fabricados por Alstom y actualizados con regularidad. Aunque sean modelos antiguos la parte electrónica esta al día, lo que evita accidentes.

MF67 modificado que circula en la linea 5 del metro de París

El fallo humano es el origen de gran parte de los accidentes, como por ejemplo el exceso de velocidad o pasar por alto una señal de tráfico. Afortunadamente  la cantidad de estos en Europa mengua cada año. Aunque en estos últimos años en España se registraron algunos casos, dos de los cuales fueron graves pues murieron personas.   

Accidentes destacados

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Desde 1975 se han censado unos cuantos accidentes de metro. Los incidentes van desde una catenaria que se suelta y prende fuego al tren, pasando por un tren que es desviado a una vía de garaje y choca, hasta un choque frontal entre dos metros. Pero ninguno de estos cuenta con víctimas mortales.

A diferencia del accidente de metro que sucedió en Valencia, a consecuencia del cual hubo 43 muertos y decenas de heridos. Es, desde luego, el accidente más grave de nuestro país.

Un convoy de la red de metro de Valencia volcó en uno de los túneles de la empresa. A día de hoy la culpabilidad no queda clara, obviamente por una parte está el fallo humano, el metro entró a 80 km/h en una curva que estaba limitada a 40 km/h. Este error explica el descarrilamiento y el posterior vuelco, aunque técnicamente si hay señalización ATP (Protección Automática de Trenes) o ATO (Operación Automática del Tren) hay una probabilidad muy baja de accidente.

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El ATO no es un sistema de seguridad en si, sino un modo de conducción. El tren lee las señales para acelerar o frenar el tren según el tramo de vía en el que se encuentra. Se puede usar para acelerar o frenar de manera suave al llegar a una estación o parada. Y este sistema esta sujeto al siguiente.

El ATP si es un sistema de seguridad. En este caso el tren, al pasar por una señalización de este sistema, lee la información correspondiente al tramo de vía por el que circula y compara dicha información con la velocidad real a la que circula el vehículo. Si hay exceso de velocidad el tren activa los frenos de emergencia y detiene del todo el convoy.

Algunos profesionales apuntan a problemas en el sistema de señalización y otros a que el conductor fue imprudente. Ambas partes tienen razón, pero el caso es que parece que una combinación de ambos factores fue el causante de dicho accidente. Aunque 5 años después no se ha llegado a ninguna conclusión y esto es lo preocupante.

Otro accidente, esta vez más reciente fue el accidente en la cochera de Metro Madrid, en el que murieron dos personas. El conductor del metro tenía experiencia y estaba en un tramo de vía recto, en el que no es difícil percibir las distancia y frenar a tiempo. Los trenes de la red de metros de Madrid están todos equipados con los sistemas ATP y ATO, por ello no se entiende el por qué del accidente. Aunque es posible que circulase con la llave maestra, lo que podría explicar el fatal desenlace. Dicha llave desactiva los sistemas de seguridad del convoy, dejando en manos del conductor todas las maniobras.

Y como último caso fue hace unos días, uno de los “Tramvias Blau” de la empresa Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) no pudo detenerse. Al no poder frenar a tiempo invistió un coche y luego un camión de obras, ambos vehículos estacionados en doble fila. Los sistemas de freno fueron verificados hace poco, parece ser que las ruedas patinaron o que los frenos no funcionaban bien.

Accidentes fuera de Europa

Fuera de Europa las cosas son diferentes, en algunos países las normas de seguridad existen, pero no se aplican. Los vehículos transportan más pasajeros de lo que realmente pueden o se permite viajar a los pasajeros agarrados a la parte externa de los vehículos. Se puede decir que tienen en cuenta estas dos reglas: más pasajeros = más ingresos, menos gastos en seguridad = más ingresos.

Si el mantenimiento no se realiza con regularidad la posibilidad de accidentes se multiplica. Y si a esto se une a que no se respeta el máximo de pasajeros por vagón, el accidente toma dimensiones catastróficas, pudiendo dejar decenas de muertos. Tomemos como ejemplo los accidentes de tren en la India.

Otro caso muy particular son los numerosos accidentes de tren que suceden en Argentina. El último es el de la estación Once, en el que murieron 50 personas. El tren que llevaba en su interior unas 1500 personas no pudo frenar a tiempo y se empotró contra el tope del final de la vía, lo que ocasionó el descarrilamiento a gran escala.

En favor de algunas empresas hay que reconocer que no disfrutan de muchas ayudas estatales y que la economía permite hacer un mantenimiento muy limitado de los vehículos. Y esto es una causa, pero no excusa para las empresas que se niegan a invertir más en mantenimiento y actualización de su material rodante.

Conclusión 

El transporte ferroviario español está ahora en uno de sus mejores momentos, el material rodante se esta renovando o actualizando con regularidad. Por otra parte las empresas de transporte se están esforzando por hacer una mantenimiento regular de sus trenes. En Galicia concretamente la flota de trenes esta prácticamente renovada.

Estos detalles permiten que se pueda decir que es seguro circular tanto en trenes, como metros o tranvías. Aunque en algunas ocasiones hay accidentes, no es lo normal en España. Recordando que, por norma general, en nuestro país y gran parte de Europa se tiene en cuenta la aplicación de las normas de seguridad.

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