Tren de Media Distancia

 

Si bien la huelga es un derecho, el no apoyarla es otro que por desgracia no se ve respetado muy a menudo.

Desde el principio de la crisis hemos podido ver como, poco a poco, trabajadores de los diferentes sectores fueron saliendo a la calle para protestar contra las reformas que hacen peligrar sus trabajos y por lo tanto sus sueldos. La huelga es un derecho que garantiza la ley de nuestro país, es un mecanismo de defensa para los trabajadores que quieren hacer valer sus derechos. Y una vez convocada dicho acontecimiento, queda en manos de cada trabajador decidir si seguirlo o no. 

En el caso de la huelga de Renfe del 3 de agosto de 2012, las cifras de participación son aleatorias, según los sindicatos de trabajadores el apoyo estuvo entre el 75-90% y según el gobierno del 20%. Obviamente cada parte barre para su lado, asegurándose no quedar mal. En Galicia se vieron afectados unos 30 trenes. El que circula entre Bilbao y Vigo fue anulado, un tren hotel A Coruña-Barcelona fue retenido a su paso por León y el otro de Galicia-Madrid tardó tres horas en poder salir de su estación de origen. Y además varios trenes de Media Distancia se vieron afectados.

Si bien la huelga es un derecho, el no apoyarla es otro que por desgracia no se ve respetado muy a menudo. El tren hotel A Coruña-Barcelona no pudo salir a tiempo de la estación de León debido a que los piquetes no dejaron que el conductor asignado llegase al tren. Una situación deplorable que se repite en cada huelga y que toma como rehenes a los usuarios de los medios de transporte.

Renfe anunció que se cumplieron los servicios mínimos y que las incidencias fueron pocas. Y según la CGT los servicios mínimos establecidos fueron abusivos y añadieron que se presentarían denuncias ante los tribunales. Algo en lo que los jueces deberán de pronunciarse a su tiempo.

En resumen, es otra de las numerosas huelgas que por desgracia tendremos que presenciar y en este sector no será la última. La privatización de la empresas del ferrocarril siguen levantando ampollas por toda Europa y más en España en la que dicha venta se realiza en tiempo de crisis. Esto significa que el futuro del transporte público por vía férrea podría estar en peligro, por una parte trabajadores despedidos y por otra servicios más caros o deficientes.