Talgo 250, versión eléctrica.

El tren híbrido podría convertirse en el «patito feo» de la historia del ferrocarril de nuestra comunidad.

En el mes que lleva en servicio el tren híbrido de la serie 730H ha dado muchos problemas a RENFE. Todos sabemos que el uso de nuevas tecnologías conlleva un cierto riesgo, los fallos suelen ser más propensos. Como un niño pequeño al que hay que llevar al pediatra cada dos por tres. En este caso el acudir tanto al médico pasa, literalmente, factura a la operadora.

Estos fallos llegan en mal momento. Ahora que Galicia dispone de servicio de Alta Velocidad la política de RENFE ha cambiado. Si el tren tiene una hora de retraso o más la operadora tiene que devolver el 100% del importe del billete. Y en el caso del tren híbrido RENFE tuvo que devolver el precio integro a todos los pasajeros en al menos una ocasión. Esto supone una gran cantidad de dinero, pero tampoco es buena imagen para la operadora que en cuestión se tiempo será privatizada.

Los problemas fueron varios, desde señalizaciones defectuosas hasta el fallo general del tren. Este último dejó a todos los pasajeros con destino a Galicia en medio de la nada, entre Zamora y Orense. El S130H se paró en un tramo de vía única, ni o electrificado. Por lo tanto paralizó así todos los demás trenes que circulan por este mismo trayecto y obligó a RENFE a contratar un servicio de autobuses para que los pasajeros llegasen a su destino. Lo que sin lugar a dudas ocasiono grandes pérdidas para la operadora.

En el caso de trenes tan modernos, como el Talgo 250H, la electrónica está presente en gran parte del tren, por ejemplo para algo sencillo como el control del aire acondicionado o en un caso más complejo, para evitar fallos que pueden poner en peligro a los pasajeros.

Pero el reverso de la moneda, es que los fallos más recurrentes provienen de estas piezas. Y al menor fallo lo trenes suelen pararse por seguridad. El último problema, del S730H, tuvo que ver con la parte electrónica que gestiona el motor diésel. Al detectar el fallo el motor de combustión no siguió funcionando. Al estar en un tramo sin electrificar el tren no pudo seguir con su viaje.

RENFE decidió hace casi una semana abrir un expediente a Talgo por las repetidas incidencias ocurridas desde la puesta en funcionamiento de su tren híbrido. La empresa constructora se ha comprometido a devolver el dinero de los billetes a la operadora. Aún así recordó que estas incidencias suelen ocurrir en todo el nuevo material rodante. Son según, los responsables de Talgo: «enfermedades de la infancia». Su personal técnico está trabajando en las últimas incidencias.

Debido a que el tren pasó todos los controles nacionales antes de salir a rodar, mencionaron que no se esperan más problemas porque siempre obtuvieron buenos resultados antes de sacarlo a vía. Aún así, afirmaron que las incidencias de puesta en funcionamiento podrían seguir apareciendo por lo menos durante tres primeros meses.

Esperemos que la puesta en funcionamiento de la Alta Velocidad en Galicia no un espejismo y que los problemas s vayan solucionando. Sino este nuevo tren híbrido podría pasar a ser el «patito feo» de la historia del ferrocarril en nuestra comunidad.