Exquicity Mettis, exclusico para la ciudad de Metz (Francia)

A primera vista, debido a su diseño y sus formas, todo nos lleva a pensar que es un tranvía. Y no es una casualidad, los servicios prestados por ambos vehículos son semejantes y un acercamiento en cuanto a diseño era inevitable.

En el mundo del transporte se espera que las nuevas propuestas sean sorprendentes. Hace años que los autobuses de altas prestaciones existen, son usados en diversas ciudades europeas y compiten con los tranvías. Por eso es necesaria una renovación constante, para atraer a los posibles compradores y mejorar los servicios al usuario. A los constructores no les falta ni las ideas ni el buen gusto, la prueba es el autobús que esta en la fotografía de portada, se trata del Exquicity de Vanhool. Para mi, una de las mejores propuestas de “Transports Publics 2012”. Veamos el vehículo en todo detalle.

A primera vista, debido a su diseño y sus formas, todo nos lleva a pensar que es un tranvía. Y no es una casualidad, los servicios prestados por ambos vehículos son semejantes y un acercamiento en cuanto a diseño era inevitable. Lo cual confiere al autobús un aspecto renovado y más moderno. Y sin lugar a dudas el color rosa intenso fue un acierto para su presentación, permitió a este vehículo ser el centro de la feria.

La parte delantera, en la que esta la cabina del conductor, es idéntica a la parte trasera, sólo que en esta no hay cabina de conducción, sino asientos. Las luces delanteras y traseras están situadas cómo en los tranvías, blancas y rojas en su logar respectivo. El que la parte delantera y trasera, del Mettis, sean idénticas no es solo para parecerse a un tranvía, sino para ahorrar gastos. Al ser dos partes idénticas solo hace falta un molde y esto resulta en un ahorro de tiempo y dinero. Además estos moldes son personalizados para cada empresa de transporte, lo que le confiere un toque único.

Parte trasera del vehículo, vista desde el Exquicity para la empresa TMB.

El puesto de conducción esta elevado de manera que el conductor tenga una visión óptima, tanto del frente cómo de los laterales. Tiene el volante más centrado que en los autobuses convencionales. Pero no en el centro como en anteriores modelos de la marca Vanhool. El conductor esta separado de los pasajeros por un cristal grueso y al igual que en los tranvías una puerta, en el centro del cristal, le permite acceder a su cabina.

Desde lo alto de su puesto de conducción, el operario controla todo lo que sucede dentro y fuera del autobús gracias a las diversas pantallas que muestran el interior del autobús y su parte trasera. Y con los retrovisores puede controlar a los pasajeros que suben o bajan. Estos están perfectamente integrados en el diseño futurista del Mettis. Y tanta seguridad es necesaria, el Exquicity mide 18 o 24 metros, según la versión y tiene cuatro puertas automáticas y una rampa de acceso para P.M.R. Puede acoger un gran número de pasajeros, los cuales hay que controlar en todo momento para evitar cualquier percance.

Su largura y su peso también son una seria responsabilidad para el conductor. Un autobús urbano convencional mide unos 12 metros y por difícil que sea de manejar, uno se acostumbra a sus medidas porque tienen una gran maniobrabilidad. Pero este monstruo del transporte de pasajeros, tiene 4 ejes y esta doblemente articulado. Por lo tanto no se le puede llevar de paseo por cualquier calle de un centro urbano. Siempre hay imprevistos en los que la pericia del conductor será puesta a prueba. Aunque el Exquicity circula por un circuito preparado a su medida en el que el conductor podrá disfrutar de trayectos tranquilos.

Las casi 23 toneladas de peso total (sin pasajeros) necesitan un motor a la altura. Además, como tiene el fin de ser un autobús encarado al futuro, debe ser respetuoso con el medio ambiente y por esa razón esta equipado con dos motores independientes y montados en dos ejes diferentes. Se trata de un vehículo que usa la tecnología híbrida, cada vez más usada en Europa. Esto lleva a los autobuses a tener un motor principal, de diésel o pila de combustible y el secundario siempre es eléctrico. Para el Exquicity, Vanhool propone ambas soluciones.

No se nos ha facilitado la potencia real del motor principal, pero si su consumo unos 54 litros/100 km. Un consumo inferior a los autobuses que solo disponen se motor diésel. Las baterías situadas en el techo de la parte delantera acumulan la electricidad necesaria para alimentar el motor eléctrico. Esta energía se recupera, como es habitual, al acelerar y al frenar. Y el motor eléctrico funciona constantemente para aliviar al de combustión interna.

En el caso del Mettis, el motor principal es el de diésel y está situado en la parte trasera del vehículo. Este da potencia al último eje (tercero o cuarto según la versión) de cuatro ruedas, por lo tanto empuja el conjunto. El segundo motor es eléctrico y da potencia al segundo eje, el cual también tiene cuatro ruedas. Y no se trata de algo común, el motor eléctrico suele estar pegado al principal, pero en este caso los ingenieros de Vanhool prefirieron colocarlo en medio del conjunto.

La potencia queda así repartida ente los dos ejes. Lo cual es una ventaja en lugares en los que hay hielo, nieve, fuertes lluvias o cualquier cosa que pueda reducir la fuerza de tracción. Al tener potencia en dos ejes se mejora la tracción y evita que un vehículo tan grande quede atascado y necesite ser remolcado. Y la ciudad de Metz cuenta con días de nieve y heladas fuertes, por lo tanto el sistema será puesto a prueba.

El interior del autobús es muy amplio, luminoso y confortable. Las ventanas son muy amplias y por lo tanto dejan que el usuario pueda ver el exterior y que la luz entre en el habitáculo. Los reposa cabezas de los asientos se tiñen del color del acabado, en este caso rosa. Y la parte en la que reposa la espalda es de una tela a cuadros con diferentes tonalidades de grises. Al entrar por primera vez el conjunto resulta agradable y acogedor. Sensaciones que en otra parte se deben a la iluminación. No hay ni fluorescentes ni halógenos, el interior esta íntegramente iluminado con tecnología LED. Lo que permite tener una iluminación continua muy agradable, que puede ser regulada según la hora del día.

La iluminación de los vehículos siempre ha sido algo que influye significativamente en el consumo de los autobuses, junto con la calefacción. Con este sistema de iluminación se se consume 20 veces menos energía que con los fluorescentes. Y esto reduce el consumo de carburante y permite mantener la carga de las baterías para el uso del motor eléctrico.

Vista del interior del vehículo, desde la cabina hacia atrás.

Al ver el interior, se nota que se han aprovechado todos los huecos posibles para que haya sitio para un gran número de pasajeros. Según el representante de Vanhool, el Exquicity esta preparado para acoger a 160 pasajeros, en la versión con más suelo y menos asientos. En esta versión hay 30,5 m2 de suelo y 28 asientos. Esto que multiplica los espacios para viajar de pie. Y en la versión con 61 asientos, hay 19,4 m2 de suelo. Lo que aun permite acoger a un gran número de pasajeros de pie. 

Un ejemplo notable de confort para los pasajeros que no puedan sentarse, es que en lugar de las barras de acero que hacen de pasamos, en las que solemos apoyar la zona lumbar, hay un frontal ancho y acolchado. Esto hace el viaje más agradable y da un toque acogedor al vehículo. El aprovechamiento del espacio es optimo, en las dos articulaciones de vehículo también hay lugares en los que uno puede apoyarse y agarrase. Y las zonas P.M.R. (Persona con Movilidad Reducida) son muy amplias, cuentan con el cinturón de seguridad y están perfectamente delimitadas. Todo esto las hace más acogedoras.

La compra de estos vehículos significa para la ciudad de Metz, preparar el centro de la ciudad para estos vehículos. No solamente hay que preparar los carriles por los que van a circular, sino también preparar varios centros de mantenimiento cerca del trayecto. Esto permite que los vehículos tengan donde acudir en caso de avería o de tener que ser remolcados. Tener un centro cerca, permite no paralizar toda la infraestructura y tener un lugar cercano en el que reparar el vehículo.

Desde luego, la implantación de un BHNS es una inversión muy importante, pero necesaria. Permite atender a más pasajeros sin que se perder eficiencia, algo que esperan los usuarios. Los primeros Exquicity METTIS se entregarán a finales de éste año, por lo tanto aun les queda un semestre para acabar la infraestructura que acogerá a los nuevos vehículos.

En el caso de los 3 ejemplares para la empresa TMB de Barcelona, fueron entregados en febrero de este año. No tengo imágenes de su presentación, pero si pude fotografiar una maqueta en tamaño real que estaba expuesta en “Transports Publics 2012”. Os dejo las fotos a continuación.