Billete con banda magnética

Son métodos que son más rápidos, seguros y sencillos de usar que el actual billete o ticket convencional.

Los tiempos cambian y en estos últimos años la tecnología ha avanzado a pasos agigantados, lo que nos aporta muchas novedades que realmente nos benefician a todos. En este caso nos centraremos en los nuevos métodos de pago que se están usando o se usarán en los medios de transporte. Han pasado décadas desde el primer uso de las bandas magnéticas y hoy en día tienen serios rivales que con el tiempo podrían llevar al ticket con banda magnética a la estantería de un museo. Son métodos que son más rápidos, seguros y sencillos de usar que el actual billete o ticket convencional. Veamos tres sistemas en concreto.

Tarjetas de pago recargables

En la grandes capitales los pasajeros son cada vez más numerosos. Es la razón por la que hay que agilizar, por una parte, el acceso de estos al medio de transporte y por otra, la venta de los títulos de transporte para evitar largas colas. En París hace diez años que se empezó a implantar la tarjeta de pago NAVIGO, la cual permite viajar por la red de la RATP (metro, autobuses y trenes regionales de París), SNCF (red ferroviaria francesa) y demás empresas reagrupadas bajo el STIF (Syndicat des transports d’Île-de-France). La tarjeta o pase, es válida en toda la región “île-de-France”(que equivale a una comunidad autónoma española). Y un pasajero puede viajar desde París hasta unos, más o menos, 80 kilómetros de la capital y viceversa con el mismo pase. Siempre y cuando recargue su tarjeta para la zona en la que se va a desplazar habitualmente, cuando salga de dicha zona tendrá que comprar un título de transporte a mayores.

Los títulos de transporte que se compran se cargan en la tarjeta. En el caso de la tarjeta NAVIGO solo se pueden cargar pases semanales, mensuales y anuales. Si se necesita títulos de transporte unitarios o tickets, se pueden comprar directamente en las máquinas expendedoras. Aunque, las tarjetas permiten obtener descuentos interesantes que benefician al usuario. Por ejemplo, 10 tickets (10 viajes) son 12,70 Euros y el pase semanal son 18 Euros por persona, pero los viajes son ilimitados.

Para los no residentes en París y sus inmediaciones existe la tarjeta “NAVIGO Découverte” y cuesta 5 Euros (10 años de vida útil). Para los residentes la tarjeta es gratis, salvo en caso de pérdida. Y es más segura, el usuario está en una base de datos, por lo tanto si su tarjeta es sustraída o extraviada, después de un pago de 8 Euros, se entrega al propietario una nueva tarjeta con el pase en vigor. En el caso de no ser residente, perder la tarjeta significa perder el pase abonado.

Tarjeta Navigo montada en su soporte.

Desde la implantación de este sistema ya no hay largas colas para comprar títulos de transporte. Las tarjetas se recargan en las máquinas expendedoras de tickets o en máquinas que solo sirven para hacer dichas recargas. Antes se perdía mucho tiempo en las colas, mi padre compraba su título de transporte mensual a las 6h de la mañana, su hora de ir al trabajo o al final del día sobre las 22h30, obviamente a esa hora no había nadie. Pero a partir de las 8h de la mañana la cosa cambiaba y tocaba esperar un largo espacio de tiempo. París es tan solo un ejemplo de lo eficaz que es este método de pago, también se esta usando en varias capitales europeas como Londres, en ese caso se llama “Oyster card”.

La seguridad de pago con este sistema es muy alta, las tarjetas son difícilmente falsificables. Por otra parte, los datos de pago no están en las tarjetas, sino en la base de datos de la empresa o en la ultima máquina usada para recargar la tarjeta. Lo que significa que no nos podrán robar nuestros datos y tampoco podrán usar las tarjetas sustraídas, cada una lleva la foto, el nombre y primer apellido del usuario.

Tarjeta Nominativa o personal, en la que tenemos que escribir nuestro nombre y primer apellido y pegar una foto. Luego se plástifica al pegar un plástico transparente, que viene al dorso de esta tarjeta.
Tarjeta en la que se encuentra el dispositivo que contiene nuestro pase y nos permite entrar en cualquier medio de transporte de París.
Dorso de la tarjeta recargable. El número es el mismo que el de la tarjeta personal. Este detalle sirve para verificar que si somos el titular de la tarjeta.

Por lo tanto resulta un sistema de pago muy útil y que no necesita demasiada inversión. Pero tiene sus límites, tan solo es una tarjeta que permite verificar que el usuario ha pagado su entrada, no da libre acceso a todos los medios de transporte, a diferencia del siguiente sistema de pago.

Pago mediante sistema NFC

La aparición de micro tecnología permite el uso de nuevos sistemas de pagos con dispositivos cada vez más pequeños. Este sistema se denomina NFC (Near Field Communication), el cual permite una comunicación inalámbrica de corta distancia y alta frecuencia. Permite intercambiar información entre dos dispositivos, dotados de esta tecnología. El dispositivo del usuario tiene una antena NFC y el de la empresa de transporte otra. Esto permite intercambiar los datos del pagador y del vendedor y así efectuar una transacción.

La antena de los dispositivos debe estar a menos de 10 cm para que se puedan intercambiar datos, con simplemente pasar el teléfono u otro dispositivo ya se puede acceder al autobús, metro, tranvía o tren deseado. Al ser un dispositivo de corto alcance es seguro y cómodo.

No es un sistema nuevo, existe desde hace unos cuantos años y se usa para pagar en las tiendas de ciertos países. Pero también en algunas empresas de transporte público, como en Holanda. Por ahora no es un sistema muy usado debido a que el coste de su implantación es muy elevado. Cada pasajero tiene que tener en su posesión un dispositivo NFC, el cual es más complejo de fabricar que un ticket con banda magnética y por lo tanto es más costoso. Existen dos opciones: usar un dispositivo que solo serviría como pase de transporte o un teléfono móvil con antena NFC.

Si este sistema se implantase por defecto en los teléfonos móviles, esto permitiría un ahorro considerable tanto para el usuario como para la empresa de transporte. La gran mayoría de los usuarios del transporte público tienen un móvil, lo que evitaría la compra de un nuevo dispositivo para poder acceder a un medio de transporte.

Y lo primero que suele preocuparnos cuando se trata de pagar por un nuevo medio es: ¿es seguro para mi? La tendencia del ser humano es pensar que lo inmaterial es inseguro. Y en parte es verdad, las nuevas tecnologías también dan lugar a nuevos fallos y fraudes, los cuales ponen en peligro los datos del usuario, sean bancarios o personales. Por ejemplo, las primeras tarjetas de pago magnéticas estaban mal vistas y por lo tanto se prefería el pago en metálico. Pero el tiempo ha demostrado que realmente es un método de pago seguro y sigue siendo hoy en día uno de los métodos más usado por su seguridad, sea en una tienda física o vía Internet. Y se espera que pase lo mismo con los pagos con el sistema NFC.

El tema de la seguridad se mencionó en una conferencia de “Transports Publics 2012” (3-5 junio de 2012 en París). Dicho sistema se lleva usando desde hace un tiempo en los medios de transporte holandeses y la empresa THALES GROUP es la responsable de gestionar este sistema y que este operativo en todos los medios de transporte del país. Según el responsable de THALES GROUP es un método de pago seguro para el usuario y para la empresa, además de ser de gran utilidad.

El usuario no tiene que hacer largas colas para comprar títulos de transporte. Además solo se le cobra por el trayecto exacto que hace y no tiene que llevar con él un lote de tarjetas o dinero. Y en el caso de las empresas, cada una cobrará la parte que le corresponde, según el trayecto que haga el usuario en su medio de transporte (existen varias empresas que gestionan cada servicio: autobús, metro, tranvía, tren).

Esto en parte contribuye a eliminar problemas que se tienen con los billetes físicos, el cual nos permite ir de un punto A hasta el B, pero si por un casual acabamos en C podríamos pagar una multa cuantiosa por no tener el billete adecuado. No será el primero que coge un tren en Madrid y por error acaba fuera de la zona de su billete. Pero al pagar vía NFC pagaríamos todo el trayecto realizado, al salir en la estación C y no se nos podría multar.

Las empresas, gracias a este sistema, también podrán ver el flujo real de usuarios. Lo que permite anticiparse a cualquier necesidad o adaptarse a problemas de última hora. Cada dispositivo queda registrado al entrar y luego al salir, lo que permite realizar gráficos que las compañías usan para mejorar sus servicios.

Se pueden prevenir los colapsos, que se producen al no haber sitio en los vehículos. Los usuarios tienen que esperar el siguiente junto con una creciente cantidad de personas que van llegando al andén o dársena. Por otra parte, también permite evitar que circulen vehículos vacíos, los cuales generan gastos innecesarios para la compañía y al final para los usuarios.

Pago mediante teléfono móvil

El único problema de tener que usar el teléfono para pagar, es tener que sacarlo del bolsillo y correr el riesgo de que nos lo roben. Y si son de última generación el riesgo aumenta. Por ahora las antenas NFC se instalan en los últimos “smartphones”. Uno de estos dispositivos suele costar entre 500 y 800 Euros (según los modelos y el operador), no es una compra de la que nos separemos con facilidad. Esta es por ahora una de las razones por las que no se usa el NFC en el transporte público, los usuarios no están dispuestos echar a perder su costosa inversión.

Samsung Galaxy S III con antena NFC instalada por defecto.

 La pregunta ahora es, ¿cómo funciona en un teléfono móvil? El teléfono tiene una antena NFC, al igual que los demás dispositivos, y la información para pagar se encuentra en la tarjeta SIM. ¿Si se acaba la batería o el teléfono esta apagado? El sistema seguirá funcionando, en el caso del uso en el transporte público. 

Un problema real es que, por ahora, solo un 40% de los usuarios de telefonía móvil tienen un “smartphone”, pero por desgracia no todos los teléfonos de esta gama llevan NFC por defecto. Esto significa que los usuarios deberían comprar nuevos terminales, lo que resulta ser un gasto significativo. Aunque existe la posibilidad de acoplar un dispositivo con la antena NFC, como en el caso del iphone de Apple. Pero aun así y siguiendo este proceder, el usuario de transporte público, estará obligado a serlo de un compañía de teléfono. Lo cual no va a estar bien visto por todos usuarios.

Por lo tanto la introducción de este sistema de pago tendrá que hacerse poco a poco y así acostumbrar a las usuarios al nuevo sistema. Lo que, por otra parte, dará tiempo a empresas como HTC, LG, Samsung, Sony, Motorola, etc… de implantar en sus dispositivos la tecnología NFC y no solo en los “smartphones”. Aun queda mucho por pulir y por lo tanto aun tendremos que esperar unos años más antes de que este sistema se implante en las empresas de transporte público de más países.

HTC One X, también incluye tecnología NFC.

Quedémonos con el lado positivo, los nuevos métodos de pago son más seguros y prácticos para nosotros, los usuarios. Además puede que con el tiempo ganemos en libertad de movimiento, podremos movernos por toda la red de transportes española e inclusive con el tiempo puede que nos podamos mover más sencillamente por toda Europa. Y este último detalle es importante para los que les gusta usar el transporte público y puede que convenza a los que por ahora no lo usan.