Ayer se archivó de nuevo el caso, en el que investigaba las responsabilidades, sobre el accidente que ocurrió en Casteldefels el 24 de junio de 2010, en el que fallecieron 13 personas. El Tribunal Supremo de Cataluña archivó el caso, se dejó claro el echo de que no hubo infracción alguna por parte del operario que conducía el tren y que los pasos subterráneos están a disposición de los viajeros. Fue un acto imprudente, en el que seguramente no se pensó en la posibles consecuencias. Aunque el caso este archivado, aún se puede recurrir.

Los hechos quedaron más esclarecidos gracias al testimonio del operario que conducía el tren esa trágica noche. Las pruebas demuestran que no excedía la velocidad permitida y aún así difícilmente podría haber detenido a tiempo el tren. Fuese que fuera más rápido o más despacio, las dramáticas consecuencias serían las mismas. La inercia de un tren impide que este pueda detenerse con facilidad y más si es de de noche, el conductor no puede divisar el problema hasta que es demasiado tarde para detener el convoy a tiempo.

Se nos recuerda a todos la importancia de ser cuidadosos al cruzar una calle o cuando andamos cerca de vehículos monitorizados. Pero no esta de más recordar que los trenes no son la excepción a dicha recomendación, son más peligrosos debido a que son más sigilosos y su inercia no les permite detenerse fácilmente. Por lo tanto, si no nos atrevemos a cruzar una autovía o autopista por la misma calzada, no deberíamos cruzar una vía por lugares que no están habilitados para ello.

Por desgracia cada año se producen accidentes por no seguir las recomendaciones. Hace dos décadas no había tanto pasos elevados, un simple cártel te avisaba del posible paso de un tren y en muchos casos ni había pasos habilitados, había que cruzar por la misma vía. Estoy hablando de un lugar de Galicia sin servicio de cercanías, en el que no había tantos trenes como por las inmediaciones de Madrid o Barcelona.

Pero hoy existen medidas de seguridad que nos avisan del peligro acusticamente y visualmente. Y por otra parte el acceso a las vías suele estar vallado y se habilitan pasos subterráneos o elevados, sobre todo en lugares en los que circulan muchos trenes. Por lo tanto hay opciones viables para no poner en peligro nuestras vidas. Y aunque en algunos casos no haya medidas de seguridad, extremamos las precauciones.

No olvidemos que nuestra vida depende de seguir las recomendaciones de las autoridades competentes. Y que de no hacerlo, podríamos marcar de por vida, con mucho dolor, la existencia de quienes nos rodean y del operario del tren. Esperemos que el accidente antes mencionado nos sirva de lección a todos, no se trata de juzgar sino de aprender. Seamos prudentes por nuestro bien y el de los demás.

Señales como esta garantizan la seguridad de las personas que cruzan el paso a nivel. Se activa cuando el convoy esta a más de un kilómetro. Se encienden las luces y una señal acústica, visible y audible desde unos 30 metros.