ALSTOM MF2000 - Linea 2 (París)

Hace ya décadas que todos estamos familiarizados con los juegos que emulan la realidad, nos permiten ponernos al mando o al volante de un vehículo que normalmente no tendríamos la oportunidad de conducir. Desde los primeros simuladores que funcionanban bajo MS-DOS, las cosas han cambiado mucho, ahora nos acercamos más que nunca a la realidad. Las texturas, los colores, los sonidos y las sensaciones que nos transmiten son más reales que antes.

Los creadores de videojuegos se esfuerzan por ofrecernos un gran abanico de posibilidades, desde simulaciones de aviones, barcos, trenes, autobuses, coches y motos, hasta vehículos especiales. Pero los que nos interesan en esta ocasión son los que simulan los vehículos de transporte público, como Bus Simulator y otros títulos.

Simuladores para profesionales y aficionados

En este mundo hay dos categorías, los simuladores reservados a los profesionales de dichos servicios y los que están disponibles para todos los aficionados. Los primeros son programas muy caros que funcionan con mandos reales y con diferentes pantallas. Ofrecen al conductor, que está al mando la posibilidad de conducir o controlar el vehículo como si fuera de verdad. La reacción del simulador es lo más parecido posible al vehículo original, tiene en cuanta la distancia de frenado, la velocidad real, los posibles accidentes con otros vehículos, la subida y bajada de pasajeros, etc… La finalidada de estos es formar al condutor, antes de que pueda tomar el mando, de modo que esté familiarizado con todos los mandos y características de cada vehículo. Y en ESpaña existen numeroso centros que forman o ayudan a mejorar a los maquinistas de trenes.

Los programas dedicados a aficionados son más sencillos, aunque tienen en cuenta muchas características de sus hermanos mayores, no son tan complejos de manejar. Aquí no se trata de formar a conductores, sino de dar la posibilidad a los jugadores de estar al mando de máquinas que puede que nunca manejen. Y hay títulos que llevan años en el mercado, los más conocidos y comercializados son los simuladores de trenes, como Train Simulator (Microsoft), Trainz Railroad Simulator (Auran), Railworks 3: Train Simulator 2012 (Railsimulator.com). También existen algunos simuladores para autobuses, por ejemplo Bus Simulator (Excalibur Publishing Limited), quien tiene varios títulos de simulación de autobuses, omnibuses y tranvías.

Todos los que hemos mencioando hasta ahora son de pago. Pero también existen simuladores como OpenBVE, que se distribuyen como freeware, este en concreto fue desarrollado a partir del simulador japonés Boso View Express. Puede que sea un poco más difícil de instalar, porque hay que bajarse rutas y complementos adicionales. Pero logra lo mismo que los anteriores, que podamos conducir, en este caso trenes o metros, según las rutas que tengamos instaladas.

Gráficos y jugabilidad

Cada actualización conlleva un sinnúmero de mejoras gráficas, también incluimos aquí las mejoras de la interfaz del usuario. Obviamente son simulaciones hechas por ordenador y tienen los límites impuestos por el hardware y software existente, pero se puede decir por norma general que están a la altura de lo que ofrecen, sobre todo los simuladores de trenes. A diferencia de los simuladores de autobús, llevan más tiempo en el mercado y gozan de una gran aceptación entre el creciente público aficionado a los trenes. Y por lo tanto las actualizaciones de contenido son numerosas, se comercializan locomotoras, trenes y rutas nuevas varias veces al año, lo que ofrece un contenido muy amplio.

Aunque la calidad gŕafica sea importante, lo que más se valora es la posibilidad de conducir tanto trenes como autobuses, que es lo que ofrecen todos los simuladores. Y aun siendo programas más sencillos de instalar y manejar que los profesionales, se necesita un tiempo de adaptación y práctica para entender como manejar los diferentes vehículos. Pero nada que no podamos superar, y aunque nos de un poco de trabajo, el esfuerzo bien vale la pena.

Luis Rodríguez Piñeiro